
La “Ciudad Bonita” fue testigo de un ejercicio de resiliencia y fútbol propositivo. En el estreno de la Liga BetPlay 2026-I, el Atlético Bucaramanga hizo respetar el estadio Américo Montanini tras superar un inicio accidentado y remontar un marcador adverso para terminar venciendo 2-1 a un Millonarios que dejó más dudas que certezas en el debut oficial de Hernán Torres.
El infortunio y la resistencia azul
Desde el pitazo inicial, el equipo de Leonel Álvarez salió a asfixiar a su rival. Muy temprano, Londoño y Luciano Pons avisaron que la tarde no sería fácil para Diego Novoa. Millonarios, mermado por las ausencias de sus referentes ofensivos por sanción, lucía pasivo y errático en la entrega. Sin embargo, el fútbol suele ser caprichoso: cuando mejor jugaba el local, una contra liderada por Mackalister Silva terminó en un centro que Stiven Vega cabeceó y, tras un desvío infortunado en Leonardo Flores, se coló en el arco de Quintana.
El autogol al cierre del primer tiempo parecía un premio excesivo para un conjunto “Embajador” que apenas había cruzado la mitad del campo con peligro.
La redención de Flores y el instinto de Pons
En el complemento, la narrativa cambió por completo gracias a la lectura desde el banco. Bucaramanga no se desesperó y mantuvo la posesión, ensanchando la cancha con Freddy Hinestroza y el debutante Jhon Fredy Salazar. La justicia llegó por cuenta del mismo hombre que había sufrido el autogol. Tras una jugada colectiva brillante donde Fabián Sambueza puso la pausa y la visión, Leonardo Flores se redimió con un potente disparo que dejó sin opciones a Novoa para decretar la paridad.
Con el envión anímico y un Millonarios replegado, el “Leopardo” olió la sangre. Solo cinco minutos después del empate, un error en la salida de Novoa y una pasividad alarmante de la defensa azul permitieron que Luciano Pons cazara un rebote en el área chica para dar vuelta al marcador. Aunque el VAR mantuvo en suspenso la celebración por un posible fuera de juego, el grito de gol estalló en las tribunas tras la confirmación lícita del tanto.
Un cierre de angustia
En los minutos finales, Millonarios apeló a las individualidades pero careció de ideas colectivas. Julián Angulo tuvo en sus botas el empate tras un pase quirúrgico de Banguero, pero su remate se fue por encima del travesaño en una acción que pudo cambiar el destino del juego. Bucaramanga supo sufrir, durmió las acciones con oficio y selló una victoria que lo ratifica como un equipo sólido, mientras que en Bogotá se encienden las alarmas por un funcionamiento defensivo que se vio frágil ante la presión.
Estadísticas Finales del Encuentro
| Atlético Bucaramanga | Millonarios FC | |
| Goles | 2 | 1 |
| Posesión de balón | 58.4% | 41.6% |
| Remates totales | 14 | 6 |
| Recuperaciones | 58 | 49 |
| Faltas cometidas | 14 | 12 |
| Tarjetas amarillas | 3 | 4 |
| Fueras de juego | 0 | 1 |


